Dibujo de un hombre trabajando en un escritorio y mirando 6 pantallas de computador en una pared. Estudia el comportamiento de las tasas de interés

Update de Mercado: semana del 7 al 11 de marzo de 2022

Rendimiento semanal al 11 de marzo de 2022:    S&P 500: -2,92% Nasdaq: -3,59% Dow Jones: -2,02%   Mientras continuaban...
14/03/2022

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Rendimiento semanal al 11 de marzo de 2022: 

 

S&P 500: -2,92%

Nasdaq: -3,59%

Dow Jones: -2,02%

 

Mientras continuaban los ataques y bombardeos implacables en las principales ciudades de Ucrania, los mercados financieros de todo el mundo se desplomaron la semana pasada, perdiendo valor agregado por segunda vez consecutiva.

 

Al comienzo de la semana, la mayor parte de la agitación provino de la discusión, en las naciones de occidente, sobre elevar las sanciones a Rusia, prohibiendo las importaciones de energía desde dicho país. Este fue un debate difícil, en la medida en que una prohibición podría agravar los precios de la energía (como ocurrió) en un entorno ya inflacionario, con restricciones de oferta,  y con ello afectar las perspectivas de crecimiento económico.

 

Por un lado, EE. UU. decidió aplicar la prohibición a las importaciones de petróleo ruso y el Reino Unido hizo lo mismo. La decisión llevó los precios del petróleo a máximos de 14 años (superando los US $130 para la referencia Brent), aunque su movimiento fue bastante volátil, ya que la Unión Europea, más dependiente de la energía, no avanzó de manera similar.

 

No obstante, por otra parte, el bloque europeo anunció planes para reducir la dependencia del suministro de gas ruso, en dos tercios, a lo largo del año. A la luz de esto, y los temores de una represalia rusa (suspender el suministro de gas), los precios del gas también se dispararon a máximos.

 

En general, el movimiento de los precios de las materias primas fue inusualmente alto y elevó la incertidumbre en los inversores. La palabra que se mantuvo en mente para caracterizar los riesgos de este escenario continuó siendo “estanflación” (bajo crecimiento y alta inflación). Como era de esperar, los índices de acciones se desplomaron y mostraron un menor apetito por riesgo de los agentes de mercado.

 

Se suponía que una pieza de optimismo para los mercados sería un enfoque más flexible en el camino de endurecimiento de la política monetaria de los bancos centrales, en la medida que aumentaron las amenazas al proceso de recuperación económica. Esa apuesta se había marcado en una senda de tasas de interés implícitas menos agresiva que un mes atrás.

 

Sin embargo, el jueves, el Banco Central Europeo desbarató esa creencia, cuando anunció que seguirá adelante con la reducción del estímulo de la política monetaria, incluso culminando antes uno de sus esquemas de compra de bonos (ahora junio, versus octubre). La decisión impulsó al alza los rendimientos de la deuda pública a ambos lados del Atlántico (la referencia a 10 años de EE. UU. volvió a subir por encima del 2 %), impactando aún más el precio de las acciones.

 

Con ese preámbulo, y una tasa de inflación estadounidense en febrero de 7,9%, presionada por los costos de energía, alimentos y vivienda, esta semana está prevista la reunión de la Reserva Federal (Fed). El consenso sugiere que la Fed hará el primer movimiento del ciclo alcista, con un aumento de 25 pb. No obstante, los mercados estarán atentos a cómo los acontecimientos recientes podrían alterar una senda que, por ahora, llevaría el rango de referencia de la tasa de interés a 1,5%-1,75% al finalizar el año. 

 

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